Soy escéptico por naturaleza. No creo en la magia, en la quiromancia, en la homeopatía, en el reiki… no creo en nada que no tenga una base sólida. Eso no quiere decir que para creer en algo esto tenga que estar científicamente demostrado, pero por lo menos que tenga una cierta lógica. Porque los humanos tenemos tendencia a evadirnos de la realidad con facilidad. Pero algo tan maravilloso también hace que le atribuyamos poderes a objetos inanimados (como unos simples naipes) o nos inventemos peligrosamente teorías, sabidurías milenarias y hombrecillos verdes.
Pero hablando de hombrecillos verdes, si que hubo un día en el que pudimos haber tenido una comunicación real desde el espacio exterior. El 16 de Agosto de 1977 todo pudo cambiar si hubiesemos tenido la tecnología un poco más avanzada, cuando recibimos desde Tau Sagitarii la señal WOW. Aquella falta de los medios tecnológicos de los que hoy disponemos ha hecho que ese momento que pudo ser histórico hoy quede como un enigma. Algo donde la fe y la razón se pueden dar la mano. Y donde ser escéptico no está reñido con el romanticismo.
Os animo a leer el artículo completo, escrito poética y magistralmente por E.J. Rodríguez en el espléndido magazine digital http://www.jotdown.es. Os aseguro que no os va a defraudar.
Link: Una señal del cosmos: El día en que creimos no estar solos
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