
Un link de lo más interesante: Cientos y cientos de posters de películas de terror, ciencia-ficción, serie-b y de culto, ordenadas por fechas, por tipo… Incluso de una misma película aparecen los carteles de diferentes países, cosa que puede resultar muy divertida, ya que a veces no coinciden en nada. Sin más os dejo el link para que paseis un rato divertido: Wrong side of the art
Recuerdo muchas cosas de aquel fatídico 21 de Abril.
Los días anteriores había llovido bastante y las calles, la hierba y los árboles seguían húmedos a pesar de que había salido el sol. Eran las diez y media de la mañana y estaba ordenando mis discos, como tantas veces. Cuando les abrí la puerta, observé como la placa oficial que uno de ellos me estaba mostrando estaba opaca por el uso. El otro estaba muy nervioso, la mirada baja y la gorra de plato descuidadamente ladeada, dejando al descubierto un mechón de cabello castaño. Malas noticias, era evidente.
Mis piernas comenzaron a vacilar. En el estómago se me creó un vacío enorme y doliente. Cuando comenzaron a hablar casi podía poner voz a sus labios con segundos de antelación. El mundo se volvió rojo sangre y tuve que sentarme. Ellos siguieron hablando pero yo ya no les oía encerrado en mi propia cáscara.
Dos disparos. Dos andanadas. ¿Por qué ella? Supongo que todos nos preguntamos lo mismo cuando el abismo nos alcanza. Recuerdo que el plato giraba a 33 r.p.m. y sonaba “Pale blue eyes” de la Velvet. Un rayo atravesaba la persiana entreabierta y podía ver con nitidez el surco mientras la aguja descifraba suavemente el lenguaje negro del vinilo.
Y quise ver su cara y aparecieron los ojos vacíos de Janis Joplin cuando fué encontrada muerta en su habitación. Y quise oir su voz por última vez y era la voz de Mick Jones cantando “The Guns of Brixton” una y otra vez. Y también el sonido seco de la pistola de Mark David Chapman rematando a Lennon. Y quise sentir el tacto de su piel en la mía y solo sentí la mullidez del sofá de cuero de aquel club donde a los dieciocho años me escapaba a escuchar música…
Y quise que el recuerdo fuese ella… y no pude.

Cada vez somos mas los que, gracias a herramientas como youtube, nos hemos hecho fans de la publicidad made in Japan. Musiquitas estridentes, todos los colores del espectro visible concentrados en cada centímetro cuadrado, bailes sicóticos y demás parafernalia que hacen que no dejemos de asombrarnos y comprobar que evidentemente pertenecemos a mundos totalmente diferentes.
En publicidadjapon.com encontraremos perfectamente organizados, desde videos publicitarios a carteles del metro del país del sol naciente. Su autor, Adrián Montiel Vallvé, se confiesa un enamorado de la cultura nipona y en el año 2009 diseñó la primera guía gratuita sobre Tokio en castellano, para iPhone y móviles de última generación capaces de leer documentos pdf.
Link: Publicidad Japón


















